En el programa “Telenoche” de Canal 12 emitido los días 19 y 20 del corriente se incluyó un informe denominado “Obras con Privilegio” referido a realizaciones edilicias en la Universidad Nacional de Córdoba. Algunas de las numerosas inexactitudes allí contenidas me conciernen personal y profesionalmente, además de afectar institucionalmente a la autoridad universitaria.
Se me atribuyó haber sido favorecido con la mayoría de las obras realizadas durante la actual gestión universitaria, personalmente y a través del estudio profesional FKB, que comparto con los arquitectos Iván Kustich y Juan Ignacio Barrionuevo; se afirmó que realizo —o realizamos—simultáneamente el proyecto, la dirección y la inspección de las obras en algunos casos; se sugirieron maniobras de dudosa transparencia; se ilustraron las notas con profusas imágenes de diversos ámbitos universitarios.
Frente a este equívoco cuadro, debo aclarar:
Desde el año 2008 presto servicios como profesional independiente, contratado junto a un equipo de 4 arquitectos, en su mayoría docentes, en el ámbito de la Subsecretaría de Planeamiento Físico de la Universidad Nacional de Córdoba. Nuestra misión, en articulación con muchos de los profesionales que allí se desempeñan, consiste en el desarrollo de proyectos de obras comunes a toda la Universidad.
Percibo una remuneración mensual, por todo concepto, de $ 7.440.--. En ningún momento he recibido honorarios profesionales adicionales a los establecidos por dicho contrato1. Desde el inicio, los requerimientos de esa función me han impuesto el temporario alejamiento del referido estudio profesional. Cabe aclarar, además, que me desempeño como profesor titular por concurso en dos cátedras de la Facultad de Arquitectura.
El equipo que tengo el honor de coordinar ha desarrollado cuatro importantes anteproyectos, a saber: la refuncionalización, refacción, ampliación y puesta en valor del Pabellón Argentina, que incluye el Hall Central, la Cafetería y el Patio de las Palmeras; su fachada, el ingreso y la Sala de las Américas; la Plaza del Cuarto Centenario y la Playa de Estacionamiento. El Edificio de la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, que se integra al conjunto anterior conformando el nuevo ingreso sur a Ciudad Universitaria. La refacción y ampliación del Museo de Antropología. Y, la recuperación y puesta en valor del Edificio Histórico del Observatorio Astronómico, proyecto que aún no cuenta con financiamiento.
Conjuntamente con el equipo que coordino, y en el marco de la Subsecretaría de Planeamiento Físico, debimos reelaborar el proyecto del Centro Cultural Universitario surgido del Concurso de Ideas realizado en el 2009, en respuesta a los requerimiento que la Comisión Nacional de Monumentos, Museos y Lugares Históricos formuló en 2011. Es oportuno aclarar que los mayores costos de esta obra aún en ejecución fueron, en realidad, generados por el incremento de las superficies resultantes de las indicaciones emanadas de la CNMML.
Los proyectos elaborados por el equipo que integro representan aproximadamente el 12% del total de la obra construida durante la gestión iniciada en el 2007, si se considera sólo la obra más significativa, siempre muy lejos de la “mayoría” a que alude el informe. Debo aclarar, finalmente, que en ningún caso los miembros del equipo hemos participado en su dirección o inspección técnica. En cuanto al Estudio Profesional FKB y a los arquitectos Kustich y Barrionuevo, con quienes comparto su integración, no han tenido participación alguna en ningún proyecto ni obra perteneciente a la Universidad Nacional de Córdoba.
Los proyectos desarrollados en la Subsecretaría de Planeamiento Físico en los que he tenido intervención son mencionados en la página web del estudio en cuestión, con expresa autorización de la Universidad, aclarando debidamente el ámbito en que fueron concebidos y los profesionales intervinientes en cada caso, siendo de exclusiva propiedad intelectual de la UNC todos ellos.
No puedo silenciar que en los programas aludidos, mientras el texto en “off” aludía a mi supuesta intervención en la “mayoría” de las obras universitarias, la ilustración gráfica incluía numerosas tomas de construcciones en las que jamás participé, e incluso obras preexistentes, realizadas durante la gestión de autoridades universitarias pretéritas.
Igualmente se mencionó, de manera indiscriminada, la contratación del Estudio FKB arquitectos por parte de la DASPU (Dirección de Asistencia Social del Personal Universitario), para el desarrollo de Proyecto y Dirección Técnica de las obras de refacción y ampliación de sus sedes, tareas en las cuales no he tenido ninguna participación en los hechos ni formalmente. Sorprende que un programa periodístico se elabore en la ignorancia de elementos informativos al alcance de cualquiera, tales como la autarquía de la DASPU, que no pertenece ni depende de la Universidad y es libre de contratar a los profesionales que considere idóneos para la realización de las obras que requiere la consecución de sus fines.
Ignoro si esta sucesión de inexactitudes es producto de errores, inadvertencias y/o falta de rigor periodístico o, por el contrario, oculta la intención de incidir sesgadamente en la próxima elección de autoridades universitarias. Si he juzgado necesario expresar, en apretada síntesis, la verdad falseada o encubierta en el informe, es porque su equívoca versión asume la forma de un infundio que se dirige tanto a mi persona como al estudio que integro y, fundamentalmente, a la propia Universidad, cuya gestión me enorgullezco en servir.

Prof. Arquitecto Mariano Faraci
Córdoba, 25 de febrero de 2013
1 Desde Febrero de 2008, $2.500; desde Julio de 2008, $ 3.000; desde julio de 2010, $3.600, desde Setiembre de 2010, $ 5000; desde Abril de 2011, $ 6.000; desde Marzo de 2012 hasta la actualidad, $ 7.440.